Sombra del árbol de antaño,
De tu fronda eras caricia del verano
Mi cuerpo soñado, tumbado en el prado,
Susurrando rumores de amores inventados
Entre silbos del viento y roces de hojas verdes

Gesto extraviado, bofetada en la cara,
Sombra marcada del árbol talado
Quemadura en la piel, recuerdo del verano
Oscuridad súbita que se cierne
Sombra que me ronda
Paletada prematura, de tierra que me entierra
Madera tallada del árbol de antaño
Féretro desmemoriado

Sombra del verano, mortaja de invierno
Guarda mis sueños, cubre mi cuerpo
Acoge en tu seno el recuerdo de mis besos,
El tacto de tus senos,
La corteza rugosa y la piel tersa
De mi cuerpo hecho árbol

Que solo me despierte la caricia luminosa de unas manos viejas
Memoria escrita en los pliegues de tus palmas que se juntan y rezan.