Quitarme de en medio
para que puedas añorar el hueco que dejo.
Vacante de por vida,
vacío que ilumina mi voz fundida.

¿Quién entre los que merodean, moran y quedan,
podrá ocupar mi sitio?

Si nunca fui yo lo que tú quisiste que fuera,
hasta el momento quieto en que velabas mi marcha,
y acaricias con una fría rosa la losa helada de mi cara.

¿Por qué cara a cara no pudiste intuir lo que ves en la distancia?