Miguel Ángel R. Calle

¡Válgame Dios!

Diatriba del viudo septagenario

¿Dónde habrá ido esta mujer tan de mañana? No se puede estar quieta en la cama, ni siquiera un día como hoy, que es fiesta en todas partes. Y tan de mañana, vamos que no estaban ni puestas las calles cuando ha cogido la puerta y ha transpuesto escaleras abajo. Luego dirá que no me [...]

Querida Magueritte

Magueritte R., de unos ochenta años de edad, ha fallecido hoy sobre las siete de la mañana en la estación de Brujas. Según afirmaron los servicios de urgencia que la atendieron, la anciana sufrió un desmayo y al caer se golpeó la cabeza contra el suelo, lo que le produjo un traumatismo cráneo encefálico que le causó la muerte de manera prácticamente instantánea. En su mano izquierda fue hallado un billete antiguo para el expreso de Amberes con fecha 15 de Mayo de 1940. Asimismo en un bolsillo de su chaqueta se encontró un recorte de periódico de 1940 donde se hacía eco de la toma del fuerte Eben Emael por las tropas Alemanas.

Vello en las orejas

¿De dónde dices que eres?―Insistí, si bien había oído perfectamente el nombre de la localidad. ―Soy ta-ta-ta-ta-tano―. El gentilicio me despistó. Raíz latina, pensé. Ta-ta-ta… debió ser el nombre con que nuestros ancestros romanos nominaron aquel cerro pelado en el que nadie se había detenido nunca, hasta que el centurión Ta-ta-ta junto con sus hombres, [...]

Quinientos veinticuatro euros con veinte céntimos

Yo sólo quería sacar todo el dinero, mi dinero, de la cartilla. Quinientos veinticuatro euros con veinte céntimos. Lo que me quedaba para pasar el mes, una vez descontados el alquiler, el coche, y demás letras. Menos de veinte euros por día. Así he ido tirando durante el último año desde que vine aquí. Esta [...]

Paranoico

Cuatro hombres aguardaban en el interior de un vehículo aparcado enfrente de mi casa. Sus rostros disueltos en la negritud de la noche, parece que durmieran o hubieran muerto, eran imperceptibles incluso si hubiera pegado la cara al cristal de una ventanilla. En cambio, he sabido de su presencia cuando al cerrar la puerta Gracián, [...]